jueves, 29 de octubre de 2020

El mito del nacimiento del Amor.



Cuentan que Platón cuenta, en su cuento titulado "El Banquete", como una panda de amigos, durante un banquete bien provisto de vino y alegría, comenzaron a discutir sobre ese tremendo demonio que es el amor. De todo lo que allí contaron os extraigo el cuento que Socratés contó sobre el nacimiento de Eros, el dios del Amor...

"(...) Cuando nació Afrodita (diosa de la belleza), los dioses celebraron un banquete y, entre otros, estaba también Poros (dios de la abundancia),el hijo de Metis (diosa de la prudencia). Después que terminaron de comer, vino a mendigar Penía (diosa de la pobreza), como era de esperar en una ocasión festiva, y se quedo cerca de la puerta. Mientras, Poros, embriagado de néctar -pues aún no había vino-, entró en el jardín de Zeus y, entorpecido por la embriaguez, se durmió. Entonces Penía, maquinando, impulsada por su carencia de recursos, hacerse un hijo de Poros, se acostó a su lado y concibió a Eros. Por esta razón es Eros, por una parte, acompañante y escudero de Afrodita, al ser engendrado en la fiesta del nacimiento de la diosa y es por naturaleza un amante de lo bello. Siendo hijo, pues, de Poros y Penía, Eros se ha quedado con las siguientes características. En primer lugar, es siempre pobre, y lejos de ser delicado y bello, como cree la mayoría, es,más bien, duro y seco, descalzo y sin casa, duerme siempre en el suelo y descubierto,se acuesta a la intemperie en las puertas y al borde de los caminos, compañero siempre inseparable de la indigencia por tener la naturaleza de su madre. Pero, por otra parte, de acuerdo con la naturaleza de su padre, está al acecho de lo bello y de lo bueno; es valiente, audaz y activo, buen cazador, siempre urdiendo alguna trama, ávido de sabiduría y rico en recursos, un amante del conocimiento a lo largo de toda su vida, un formidable mago, hechicero y hábil con las palabras. No es por naturaleza ni inmortal ni mortal, sino que en el mismo día unas veces florece y vive, cuando está en la abundancia, y otras muere, pero recobra la vida de nuevo gracias a la naturaleza de su padre. Mas lo que consigue siempre se le escapa, de suerte que Eros nunca ni está falto de recursos ni es rico, y está, además,en el medio de la sabiduría y la ignorancia (...)"


¿Qué creeis que nos quiere decir Sócrates con este mito? ¿Qué significa que el amor o el deseo (Eros) sea hijo, a la vez, de la carencia y la abundancia, de la indigencia y la riqueza, de la ignorancia y la sabiduría...? ¿Tiene algo que ver este mito con lo que vosotros pensáis que es el amor?...





Aquí tenéis mi interpretación del cuento. Pero es solo la mía. Y aquí, su versión radiofónica.

domingo, 25 de octubre de 2020

El ser humano es "el animal insatisfecho"... ¿O no os satisface esta definición?



NO DECÍA PALABRAS (LUIS CERNUDA)





No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.
La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.
Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Auque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.




LUCÍA (JOAN MANUEL SERRAT)







SATISFACTION (ROLLING STONES)





¿Qué crees que quiere decirnos el poeta Luis Cernuda con el poema que has leído? Otro escritor, Oscar Wilde, escribió esta frase: "Cuando los dioses quieren castigar a los hombres les conceden lo que desean". ¿Qué crees que quiso decir con ella? 


martes, 6 de octubre de 2020

Dudo luego filosofo...

 

Otro rasgo típico de los filósofos es la desconfianza. ¿Qué hay de verdadero en lo que nos dicen (incluyendo lo que no dicen los filósofos o los científicos)? ¿Cómo podemos estar seguros de lo que creemos? 

Todos tenemos la experiencia de equivocarnos, es decir, de creer algo que, según descubrimos luego, no corresponde con la realidad. 

Por otra parte, nuestra mente es una máquina de generar creencias o representaciones (percepciones, imágenes, sueños, pensamientos...), a menudo distintas y contrapuestas. ¿Cuáles serán correctas o verdaderas?... 

Solo los animales y los ingenuos confunden el mundo con lo que creen que es el mundo. A los demás nos corroen las dudas. ¿Hay alguna certeza absoluta? A lo más, la certeza de la propia duda (siempre dudamos, por tanto nuestra duda y nuestra mente si que son ciertas, pensaban San Agustín o Descartes). De todo lo demás, solo sabemos que no sabemos nada (nada seguro). 






Ahora bien, nadie puede vivir en la inopia permanente. La experiencia (del error y la duda) es también la madre de la filosofía y la ciencia. El hombre es desconfiado, duda de las apariencias, de lo que le parece a él o a los demás que son las cosas, pero por eso mismo pregunta, razona y construye teorías sobre lo que podrían ser realmente (teorías que son, de nuevo, una y otra vez, puestas en cuestión). El filósofo no es más que la versión extrema de esta actitud de desconfianza. Se lo cuestiona constantemente todo, y de todo pide explicación. De ahí, quizás, su extravagancia, y su impertinencia...

 


A PENSAR: ¿De qué estas tú absolutamente seguro (de forma que sea imposible ponerlo en duda)? ¿De qué forma podríamos establecer, con toda fiabilidad, que algo que se dice o que pensamos es cierto? “Dudo, luego existo” ¿Cómo se llega a esta extraña conclusión? ¿Por que se dice que los filósofos son "extravagantes" e "impertinentes"?



domingo, 27 de septiembre de 2020

La caverna de Platón



Imagina, dice Platón, unos hombres prisioneros desde niños en una oscura caverna. En ella viven atados de tal modo que sólo pueden mirar hacia la pared del fondo. Detrás de ellos se encuentra un pequeño muro y detrás de él, sin que los prisioneros puedan verlos, pasan unos extraños hombres hablando entre sí y portando objetos con figuras de cosas, hombres y animales; un poco más allá de ellos hay una hoguera. La luz de la hoguera ilumina a esos extraños seres y sus objetos de manera que la sombra de tales objetos se proyecta en el fondo de la cueva. ¿Qué será el mundo (pregunta Platón) para los prisioneros? Ellos creerán, sin duda, que la realidad serán esas sombras, así como los ecos de las voces de los portadores...

¿Pero qué pasaría si liberáramos a uno de esos prisioneros? Se quedaría asombrado al comprobar que lo que creía que era el mundo no era más que la sombra de cosas y seres que desconocía. Y si lograra salir de la cueva y ver, no objetos que figuran otras cosas, sino las mismas cosas iluminadas por el sol, se sorprendería aún más, pues comprendería que los objetos y sombras de la caverna no son sino copias de las cosas, aún más reales, que existen fuera. Mientras se acostumbrase a la luz solar, el prisionero tendría que mirar estas cosas reales en sus reflejos en el agua y otras superficies, pero más tarde podría mirarlas directamente, e incluso percatarse de que es el sol el que permite admirarlas a todas. 

Imaginaos que este hombre quisiera volver a la caverna a contarle a sus compañeros todo lo que ha visto. Al principio, y mientras se acostumbrara de nuevo a la oscuridad, se comportaría torpemente y sería el hazmerreir de todos. Pero cuando contara a los demás lo que ha visto fuera, sería aún peor: lo tomarían por loco e incluso algunos lo amenazarían de muerte. 

 


Esto es, en esencia, el contenido del mito. ¿Qué creéis que nos quiere decir? ¿Qué es lo que más os ha llamado la atención en él? ¿Creéis que nos revela algo importante? ¿Tiene algo que ver con vuestra vida cotidiana, o con lo que hacéis todos los días aquí en clase?

Por cierto, pulsando AQUÍ podéis escuchar el mito en nuestra versión radiofónica.

Y aquí, la presentación de clase



Y aquí nueve películas relacionadas con el mito de la caverna

martes, 22 de septiembre de 2020

La reflexión y el diálogo. ¿Cómo no ser un idiota?

 

La filosofía no es más que el deseo de hacerte consciente y dueño de tus propias ideas y, por tanto, de tu propia vida. ¿No es eso ser libre? Además, aquel que es consciente de las ideas que le mueven en la vida, puede criticarlas y mejorarlas y, así, hacer también de su vida algo mejor. ¿Y no tiene algo que ver la felicidad con esto?

Bien, supongamos que queremos ser más conscientes y críticos con nuestras ideas. ¿Cómo se hace? Fácil (¿fácil?): a través de la reflexión. ¿De la qué? La reflexión es algo así como obtener un "reflejo" de las ideas que tenemos en la cabeza; como ponerlas "frente a un espejo". Es... pensar en lo que pensamos. 

La reflexión puede ser "interna", cuando me giro hacia mi mismo y pienso y hablo o dialogo conmigo mismo, para hacerme cargo de las ideas que tengo, o "externa", que es cuando nos "flexionamos" hacia fuera, saliendo un poco de nosotros mismos (de nuestras ideas) para así hacernos una idea objetiva de las ideas de los demás y comprenderlos mejor. 

Ambas cosas: pensamiento y diálogo (o diálogo interno y externo), deben complementarse. Un diálogo sin pensamiento (sin pensar lo que se oye ni lo que se va a decir) puede llegar a ser un simple parloteo, un hablar por hablar. Y un pensamiento sin diálogo (sin contrastar nuestras ideas con las de los demás) nos puede convertir en un auténtico idiota. 

El idiota (del griego "idiotés", que significa "el que solo se ocupa de sí mismo") es el que no quiere saber nada con nadie, porque cree que sus ideas son las ideas (es decir, el que se cree sabio). Pero esto suele ser falso. Ni nuestras ideas son nuestras (como ya dijimos, casi siempre las hemos aprendido de otros), ni son más que verdades a medias (y eso en el mejor de los casos). Para que sean mejores (y nosotros seamos mejores gracias a ellas) conviene verlas y buscarlas como piezas de un puzle que solo podemos completar con las ideas de los otros, esas a las que nos asomamos cuando hablamos con ellos, a través del diálogo. Tal vez  completando ese puzle podamos estar cada vez más cerca de la verdad. Lo opuesto a la idiota es el filósofo, que es el que busca la verdad, porque sabe que no la tiene, esto es, porque se reconoce ignorante. "Solo sé que no sé nada", decía Sócrates, y con esto empezaba a saber ya algo...

Dejar de ser un idiota (ese es el objetivo de la filosofía) tiene que ver, pues, con buscarnos en el espejo y el eco de los demás. Los demás, los otros, son... las ideas que no tenemos. Por eso es tan importante el diálogo, la comunicación, el amor, es decir, el deseo de comprender a los demás (de comprender sus ideas) y de compartir con ellos nuestros pensamientos. Comprender (escuchar, leer...) a los demás, y comunicarnos con ellos (hablar, escribir...), es como abrazarlos en esa parte suya que no se ve ni se toca, en la más íntima, allí donde están de verdad y de donde proviene toda su vida, en... sus ideas. 









lunes, 7 de septiembre de 2020

Tener nuestras propias ideas

Todos los años me pregunto por qué quiero yo dar un curso de filosofía. Y también me pregunto por qué habéis de quererlo vosotros (si la filosofía fuera solo una cuestión mía o de unos pocos, como la astronomía o el rugby, no valdría mucho, ¿no?).

Pensad un momento y decidme por qué acudís al instituto, o a cualquier otro lugar que os guste más (es decir, cualquiera). ¿Por qué preferís vivir como vivís, dejándoos llevar o decidiendo hacer esto o aquello? O, sencillamente: ¿por qué vivís, para qué?.. Me apuesto mi sueldo de todo el curso a que la respuesta es esta: todo lo que hacéis (o dejáis de hacer) es... por algo que tenéis en la cabeza, es decir: por ideas. Seamos o no conscientes de ellas, sean nuestras o de otros, sean buenas o malas, tenemos la cabeza llena de ideas, y todo lo que hacemos, percibimos, sentimos, deseamos y pensamos (sobre el mundo, sobre nosotros mismos, sobre los demás...), todo-todo depende de esas ideas. Hasta respirar lo hacemos porque pensamos que mola vivir; en otro caso nos pondríamos la soga al cuello y dejaríamos de hacerlo... ¿O no?
Fotografía de Chema Madoz

Pues bien, la filosofía no es más que el deseo de hacerte consciente y dueño de tus propias ideas y, por tanto, de tu propia vida. Aquel que es consciente de las ideas que le mueven en la vida, puede criticarlas y mejorarlas (y, así, mejorar también su vida). 



miércoles, 6 de mayo de 2020

Un dilema moral: ¿quién debe morir?



El pequeño y viejo avión en que volvíamos de una excursión turística ha sufrido una seria avería en los motores. El aeropuerto más próximo está aún a una hora de vuelo. No hay paracaídas. El piloto informa que la única posibilidad de supervivencia es perder peso. Ya nos hemos desecho de todos los objetos y de todas las partes no vitales del avión. Pero no es suficiente: el piloto nos advierte de algo dramático: o algunas personas se van tirando del avión, o nos estrellamos todos. Tenemos que decidir entre estas tres opciones:

(a) Nadie se tira. Es preferible que el avión se estrelle. El piloto, que sabe de lo que habla, informa de que en ese caso hay un 99% de posibilidades de que muramos todos.
(b) Se van tirando personas al azar, según un sorteo.
(c) Se confecciona una lista de personas que deben ser salvadas. Las que queden al final de la lista son las que deberán irse sacrificando (el piloto espera que no sean más de tres las que haya que tirar)

1. ¿POR CUAL DE LAS TRES OPCIONES OPTARÍAS TÚ? ¿POR QUÉ?

2. IMAGINA QUE SE OPTA POR LA OPCIÓN (C). COMO LOS PASAJEROS SON INCAPACES DE PONERSE DE ACUERDO, HAN DECIDIDO QUE SEA EL PILOTO EL QUE HAGA LA LISTA. TÚ ERES ESE PILOTO. CONFECCIONA UNA LISTA CON TODOS LOS PASAJEROS, PONIENDO EN PRIMER LUGAR A LOS QUE DEBEN SER SALVADOS Y EN ÚLTIMO LUGAR A LOS QUE DEBERÍAN SER SACRIFICADOS (CUANTO MÁS ARRIBA MÁS POSIBILIDAD DE SALVARSE, CUANTO MÁS ABAJO LO CONTRARIO). ¡Y RECUERDA QUE TENDRÁS QUE DAR EXPLICACIONES DE LO QUE HAS HECHO, ASÍ QUE, JUNTO A CADA PASAJERO ESCRIBE LAS RAZONES POR LAS QUE HAS DECIDIDO COLOCARLO EN ESE LUGAR DE LA LISTA!

Esta son los pasajeros, con lo ÚNICO que se sabe a ciencia cierta de ellos. Es un viaje de antiguos alumnos, por lo que todos tienen la misma edad. Todos, además, tienen un peso similar. Supón que toda la información que se te ha dado es rigurosamente cierta.



A: Un famoso actor y director de cine. Sus películas entusiasman al público de todo el mundo.
B: Un campesino. Está de luna de miel junto a C.
C: Una joven recién casada con B, ama de casa.
D: Una joven embarazada, soltera, administrativa.
E: Un científico. Sus investigaciones sobre el cáncer son muy prometedoras.
F: Un brillante abogado. Es muy apreciado por sus clientes.
G: Una gran prostituta de lujo. Es muy apreciada por sus clientes.
H: Un desconocido profesor de filosofía. Es muy apreciado por sus alumnos.
I: Un misionero. Lleva años ayudando a la gente más necesitada.